Expulsar el espíritu de rivalidad, discordia y vanagloria.

Comulgamos para andar en sinceridad, conciliación y misericordia.

La Iglesia Universal siempre está cambiando para bien. Camina en esperanza. Es la herencia del Papa Francisco quien ha dicho en su reciente biografía acerca de si mismo: yo solo soy un paso.

Pidamos que paren las guerras, que mejoré la situación de los inmigrantes y encuentren trabajo digno.

Pidamos por aumento de confianza en Jesús y en la Virgen María en esta última semana antes de iniciar la Cuaresma.

Probemos la generosidad divina auxiliando a los enfermos, hambrientos y solitarios hasta las lágrimas.

Dios y su Espíritu, en la Comunión de sus Santos, está con nosotros.