Cada Eucaristía es una puesta al día de nuestro Bautismo.
Primero confesarse. ¡Jesús, Hijo de Dios, ten compasión de mi, que soy un pecador!.
Por el perdón divino de nuestros pecados cotidianos salimos de las tinieblas a la Iluminación de los Sacramentos de la Fe Católica.
Encontramos muchos obstáculos para llegar a Jesús Eucaristía como el ciego Bartimeo. Con más determinación, mayor esfuerzo y propósito firme sigamos por el Camino de la Iglesia Católica.
Hacer confluir nuestra voluntad con la voluntad de Cristo.
Hay muchos necesitados por doquier. A cada paso que damos encontramos una multitud. Tú y yo siempre hemos encontrado y encontraremos ayuda en los momentos más lúgubres. Así ha acontecido hasta ahora. Pero no es así ocurre con la mayoría de las personas.
Demos el paso. Hagamos a ellos saber que Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo es real, existe e interviene salvándoles por mediación nuestra. O, ¿Para qué somos Cristianos?