LEVÁNTATE para participar de la oración litúrgica del Pueblo de Dios a cuyo número hemos sido agregados sin mérito alguno por parte nuestra por la entrega total de Jesucristo a favor nuestro. Esto es similar al NEGARSE A SÍ MISMO.

TOMA TU CAMILLA cada día: tu realidad, la rutina y el tedio de cada día, las dificultades físicas que acarrean el vivir tantos años, en un ambiente determinado y con personas tan condicionadas a sus pequeños parámetros propios, tal como tú lo eres en los tuyos. Es lo musmo que TOMAR LA CRUZ… no quedarse tirado en el suelo, encerrado y sometido a las mismas esferas sectarias a la que tendemos los seres humanos como si fuéramos caracoles.

ANDA es la orden dada para todo el que se sacramentalmente confiesa y comulga tiene que recorrer nuevas sendas, aprender… O lo que es lo mismo, profundizar, porque no sabes nada de las Cosas Santas. En la Iglesia todos somos como un granito de arena que recubre las playas. De lo contrari, los mares de la Gracia Divina no podrán humedecernos. El Camino es extenso, el polvo se pega al cuerpo, los vientos nos arrastran. ¡Hay que obedecer al Señor que ha dicho lo mismo con su SIGUEME!

Muchos, muchos, muchos paralíticos en sus camillas nos están esperando.