Pedro, el Apóstol ha tenido tantas experiencias del Mesías:
Tras abandonar, con su hermano Andrés, y los demás pescadores al Bautista, tal como el Precursor lo ordenó, siguen a Jesús y convertirse en Pedro, el Pescador de Hombres.
Por intercesión de Pedro Confesor, somos confirmados en la Fe de la Iglesia Católica para tener acceso al corazón mismo del Evangelio: a Cristo, que padeció, murió y resucitó para que podamos recibir su Cuerpo y su Sangre de vida eterna.
¿Quién de nosotros no ha negado al Señor tres veces en la hora en que más nos necesitaba?. De igual manera con quienes debíamos dar nuestra vida por ellos y les fallamos.
¡Qué bien nos hace llorar nuestros pecados amargamente en la Confesión Sacramental!.
Pedro Pastor nos conduce a declararle nuestro amor a quien lo sabe todo y sabe que le amamos y le debemos todo a su presencia Sacramental.
Corderos y ovejas estamos bajo el cuidado del Pastor bueno y Eterno. Pidamos por el Santo padre y por sus Sucesores.