San Romero de América. Fiesta de mucha esperanza para nosotros.
Canonizado por el Papa Francisco junto al Papa San Pablo VI, quien advirtió en el Vaticano a su hermano Arzobispo de San Salvador de los peligros que corría su vida por su denuncia profética a favor de los pobres de su país.
San Juan Pablo II por igual, dándole animos por tal valentía.
Pocos días antes de su canonización, frente a los peregrinos salvadoreños, el Papa Francisco dijo:
El recuerdo de San Óscar Romero es una oportunidad excepcional para lanzar un mensaje de paz y de reconciliación a todos los pueblos de Latinoamérica. El pueblo lo quería a mons. Romero, el Pueblo de Dios lo quería.
Pedimos su intercesión para que el Espíritu Profético guíe a los pastores de la Iglesia.